Sisal, un paraíso amenazado por gentrificación y daño ambiental

Los conflictos por viviendas en Yucatán están provocando daños ambientales en poblaciones como Sisal, donde más de dos hectáreas de duna, matorral costero y mangle sufrieron las consecuencias.

por José Luis Ramos| Foto: Secretaría de Turismo |Reporte Indigo |01 de Abril de 2025 04:22 hs. La deforestación de dunas costeras y la tala ilegal de alrededor de 2.3 hectáreas de manglar en el pueblo de Sisal, municipio de Hunucmá, Yucatán, destapó un conflicto que involucra a inmobiliarias, pobladores y una crisis socioambiental en uno de los lugares más paradisíacos de dicha entidad.

A pesar de que el mangle es una vegetación protegida en nuestro país a nivel federal, y de que es fundamental para la protección ante huracanes, está siendo talado por lo que, acusan algunos pobladores, es el acecho de las inmobiliarias con la venia de las autoridades, a quienes acusan de vender tierras a extranjeros y foráneos para desplazarlos en su propio territorio.
Todo estalló el pasado 24 de febrero, cuando decenas de personas fueron convencidas, presuntamente por las inmobiliarias, para talar la vegetación de la zona a cambio de terrenos.

Dos días más tarde la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) restringió la zona; sin embargo, no se detuvo la limpieza de la vegetación en el área afectada por parte de varios grupos de personas.

Lo anterior derivó en roses entre quienes querían ocupar los terrenos y ambientalistas e investigadores de la Facultad de Ciencias de Sisal de la Universidad Nacional Autónoma de México, a quienes culparon de las denuncias ante la Profepa.

Interviene operativo de Guardia Nacional y Sedena
Semanas después, la situación llegó a su punto más tenso, cuando el 11 de marzo varios centenares de efectivos de la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Seguridad Pública de Yucatán, arribaron al puerto de Sisal donde se confrontaron con los pobladores.

El 13 marzo la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena Ibarra, inauguró  un programa de restauración de manglares en Yucatán, donde fue cuestionada sobre los hechos de Sisal.

“Se devastaron 23 mil metros cuadrados de terreno, que son terrenos federales. Y por eso, con el apoyo del Gobierno del estado, pero sobre todo de la Fiscalía General de la República (FGR), se hizo una intervención porque ese es un delito federal. La destrucción de los manglares es un delito federal, sea de quien sea la tierra, en este caso son terrenos federales, y por eso consideramos que es muy importante detenerlo”, aseveró Bárcena Ibarra.

Bárcena puntualizó que se realizarían las investigaciones pertinentes para hallar a los responsables, y explicó que a nivel nacional se tienen alrededor de un millón de hectáreas de manglar en pie, y que a nivel nacional se han perdido alrededor del 15 por ciento de los manglares.

Pobladores acusan a inmobiliarias
Por su parte, el Comisario Ejidal de Sisal, Irineo Novelo Esquivel, señaló a Bárcena y autoridades estatales de Yucatán, que el problema no eran los pobladores sino las inmobiliarias.

“Todos quisiéramos restaurar mangle. Pero si lo llevamos al plano donde están sucediendo las cosas, ¿quién para a las famosas inmobiliarias? ¿Quién para la destrucción real de mangle? Y no lo que sucedió en este momento en Sisal. En esa zona no encontramos una sola sola una sola mata de ninguna de las variedades de manglar”, aseveró Novelo Esquivel.

El Comisario Ejidal de Sisal sostiene que la zona de manglar que se está destruyendo es por las inmobiliarias, tanto del lado poniente como el lado oriente del poblado yucateco.”No hay quien los pare. Llegan con folios federales. No sé si se brincan al gobierno estatal, pero llegan con folios federales y destruyen”, acusó.

Profepa dicen que son los habitantes
Reporte Índigo cuestionó a la Profepa sobre la situación en Sisal, y las posibles sanciones por el daño ambiental en la zona, ante lo que la procuraduría aseguró que se verificará el cumplimiento de las normas federales.

Mariana Boy Tamborell, titular de la Profepa, explicó a este medio que para solucionar los conflictos de vivienda está trabajando el Gobierno de Yucatán, que encabeza Joaquín Díaz Mena, mismo que está en busca de terrenos para cubrir dicha necesidad: “no se trata de inmobiliarias, se trata de un grupo poblacional del puerto de Sisal que realizó y fomentó la eliminación de vegetación de duna y matorral costero”.

A pesar de que el mangle es una vegetación protegida a nivel federal en México, y de que es fundamental para la protección ante huracanes, está siendo talado por lo que, acusan algunos pobladores, es el acecho de las inmobiliarias

Sobre los operativos que realiza la Profepa en dicha entidad, la procuradora indicó que está verificando que los desarrollos inmobiliarios cumplan con la normativa en materia de impacto ambiental o cambio de uso de suelo, para determinar si las obras cuentan con los permisos que otorga la Semarnat.

En este sentido, Boy subrayó que cuando la Profepa presenta una denuncia ante la Fiscalía General de la República, como en el caso de Sisal, ésta suele solicitar diligencias como inspecciones y peritajes,  que se realizan junto con elementos de seguridad.
Sobre las sanciones, la titular de la Profepa agregó que actualmente sigue su procedimiento y  que, tras determinar las multas correspondientes y se ordenarán la reparación del daño, de manera independiente a las sanciones que emita la FGR.

Según Greenpeace, entre 2019 y 2023 la Península de Yucatán perdió aproximadamente 285 mil 580 hectáreas de selva, lo que equivale a 16 mil 799 veces el tamaño del Estadio Azteca. Foto: Profepa S

“La Profepa ordenará la restauración del sitio, mediante un proceso gradual de revegetación inducida (reforestación), comenzando con vegetación endémica (propia de la región) de duna costera, para posteriormente comenzar con la reforestación de formas de vida arbustiva y árboles característicos del matorral costero peninsular”, recalcó Boy.

Aunado a esto, la procuradora puntualizó que esto es independiente de la sanción monetaria que pueda o no imponerse en el caso de Sisal.

Finalmente, Mariana Boy añadió que solo en 2025 la Profepa tiene contempladas más de 70 visitas de inspección a desarrollos inmobiliarios en Yucatán, además de los recorridos de vigilancia en toda la costa norte de la entidad para detectar obras irregulares.

Todos quieren vivir ahí
El crecimiento inmobiliario en zonas rurales como Sisal genera especulación en los precios de la tierra, y los nuevos proyectos de vivienda van desplazando a los habitantes nativos hacia las orillas de las poblaciones.

Basta con una búsqueda en Internet para descubrir la amplia oferta de terrenos que se ofertan en Sisal, con rangos de precios entre los 100 mil y algunas zonas habitacionales que superan los 30 millones de pesos.

De acuerdo con el documento “Últimos paraísos. Urbanización del espacio rural y resistencia social en el Pueblo Mágico de Sisal, Yucatán”, a cargo de las investigadoras Eliana del Pilar González Márquez y Ana García de Fuentes del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional, entre 1990 y 2020 las viviendas habitadas y deshabitadas en Sisal se incrementaron 400 por ciento, al pasar de 294 a mil 468.

Dentro de este universo, hasta 2020 más del 58 por ciento de los inmuebles estaban deshabitados o se ocupaban con fines de uso temporal.

Los desarrollos inmobiliarios en la zona plantean proyectos para cientos de miles personas en viviendas permanentes u ocasionales, lo que contrasta con el estilo de vida de los poco más de 2 mil habitantes de Sisal, cuyo abastecimiento de agua proviene de un cenote o de pozos.

Crece la mancha urbana
Sin embargo, los proyectos suponen una infraestructura mayor para abastecimiento de agua dulce que, de acuerdo con las investigadoras, pondría a prueba la resistencia del acuífero en la zona.

“La oferta abundante en demasía, puedes encontrar con archivos KMZ,esto solo se pueden abrir con el programa Google Earth, y son mapas satelitales que, en tiempo real, te muestran la mancha urbana y las áreas verdes de todos los territorios, normalmente te los  proporcionan las personas que te están vendiendo el desarrollo, y ahí vienen con delimitaciones de donde a donde abarcan sus respectivos proyectos inmobiliarios”, explicó a Reporte Índigo Tania Esquivel, quien está en proceso de adquirir una propiedad en la zona.

“De Semarnat lo único que sé es que, cuando he comprado en lugares cercanos a reservas, como Sisal, hay una protección inmensa en toda la Costa Esmeralda para que los flamingos que anidan en las zonas aledañas no se vean amenazadas”, señaló

Tania Esquivel, una compradora
De acuerdo con Esquivel, en toda la región de la Costa Esmeralda “hay un gran número de desarrollos inmobiliarios”, zona en la que aseguró, se está detonando una mayor urbanización en Yucatán.

La mujer de 34 años también refirió que autoridades como la Semarnat sí vigilan este tipo actividades de compraventa.

La Selva Maya está en peligro

Para organizaciones ambientalistas como Greenpeace, lo ocurrido en Sisal es solo la punta del iceberg de los problemas que enfrenta la Selva Maya en México.

“Es un pedacito de la devastación que está ocurriendo a nivel general en todo el territorio de la península de Yucatán, la selva está pagando ese alto costo tanto en el caso de Sisal, como con la tala de otros manglares en la región, y la innegable expansión inmobiliaria”, señaló a este medio Carlos Samayoa, campañista por la Selva Maya en Greenpeace México.

De acuerdo con la organización y Samayoa, la Seva Maaya en los estados de Quintana Roo, Campeche y Yucatán enfrenta amenazas como proyectos de infraestructura gubernamental y megaproyectos como el Tren Maya; el crecimiento de desarrollos inmobiliario, turísticos y residenciales; la contaminación de los cenotes por  los desechos fecales de las granjas porcícolas; y el uso masivo de agrotóxicos de la agricultura industrial.

Falta voluntad política para parar el conflicto
El campañista de Greenpeace abundó en que para solucionar estas problemáticas, se necesita la voluntad política de las autoridades, pero también de actores como la sociedad civil y los pobladores.

“Es un camino orientado hacia una meta amplia y ambiciosa como debe ser proteger el territorio de la Península, su selva con todo lo que eso implica.Estamos hablando del acuífero más grande del país, que está siendo contaminada cada día”, sostuvo.

Asimismo, los datos de la organización no gubernamental señalan que, actualmente, se deforestan 196 hectáreas de selva al día, lo suficiente para equiparar unas 28 veces al “Coloso de Santa Úrsula», lo que es 3.5 veces superior a las 80 mil hectáreas que se deforestaron entre el 2000 y el 2020.

Según Greenpeace, entre 2019 y 2023 la Península de Yucatán perdió aproximadamente 285 mil 580 hectáreas de selva, lo que equivale a 16 mil 799 veces el Estadio Azteca

“Se trata de un tema de voluntad política y, sobre todo, de afinar muchísimo la coordinación entre el Gobierno federal, los gobiernos locales y la sociedad civil, porque tampoco se puede trabajar de manera unilateral. El tren Maya es un caso muy claro de lo que pasa cuando no se toma en cuenta la opinión de las comunidades”, enfatizó Samayoa.

En este sentido, el campañista de Greenpeace recalcó que la Selva Maya es el segundo pulmón más importante del continente, solo detrás de la Selva Amazónica, por lo que indicó que se deben considerar partidas presupuestales serias para su preservación.

“Es un pedacito de la devastación que está ocurriendo a nivel general en todo el territorio de la península de Yucatán, la selva está pagando ese alto costo”, expresó Carlos Samayoa, campañista por la Selva Maya en Greenpeace México

“El presupuesto no solamente debe ser una cuestión de discurso, sino también de ampliar los recursos necesarios para fortalecer las instituciones que se encargan de preservar la riqueza natural  que existe, en este caso en la Selva Maya”, concluyó.

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